08 Sep Carnívoros de los bosques del Parque Natural Fragas do Eume

Carnívoros de los bosques del Parque Natural Fragas do Eume

Los mamíferos carnívoros que habitan en el bosque suelen pasar desapercibidos. Por su densidad relativamente baja y sus hábitos, son de difícil detección. A menudo la sociedad ignora su existencia y algunos responsables de gestión de los espacios naturales protegidos (ENP) presuponen su presencia sin contar con todos los datos apropiados. Evaluar la presencia de poblaciones de este importante componente de la fauna forestal es importante para conocer y valorar la biodiversidad de los ENP. Mediante fototrampeo y en un parque natural del norte de Galicia, la Fundación Matrix desarrolla una investigación con un enfoque ecológico orientada a generar nuevos conocimientos para progresar en los retos de conservación.

 

Secuencia de imágenes de marta obtenidas por fototrampeo en un claro de bosque caducifolio del PNFE (julio de 2017).

Los mesocarnívoros son animales de tamaño pequeño o medio, cuy peso es inferior a 15 kilogramos. Mediante una red de cámaras-trampa relativamente amplia se ha constatado la presencia de seis especies en el Parque Natural Fragas do Eume (PNFE) y su entorno, situado al norte de la provincia de A Coruña. Marta (Martes martes), zorro (Vulpes vulpes), tejón (Meles meles), gineta (Genetta genetta), turón (Mustela putorius) y comadreja (Mustela nivalis) son las especies cuya presencia y distribución espacio-temporal en el PNFE es ahora mucho mejor conocida gracias a este muestreo mediante registro fotográfico.

Cámara trampa instalada en un árbol de una fraga del PNFE.

Las especies más abundantes, según los datos disponibles hasta ahora, son zorro y marta, seguidas por gineta y tejón. Turón y comadreja cuentan con menos registros y podrían ser menos abundantes. Según el Atlas y Libro Rojo de los Mamíferos Ibéricos, el turón es abundante en el norte de España, aunque algo más escaso en Galicia, por lo que podría ser una especie difícil de detectar. Hasta el momento, se ha detectado turón en tres sitios bastante alejados entre sí, hecho que sugiere la posible existencia de poblaciones desconectadas. En algunas localidades se ha registrado la coexistencia de cuatro especies de mesocarnívoros. Marta, gineta, zorro y tejón coexisten en numerosos sitios.

La cuenca del río Eume alberga bosques caducifolios mixtos de la región Eurosiberiana entre los mejor conservados del ámbito costero de España. En Galicia se denomina ‘fraga’ a bosques de roble (carballo) y otras especies caducifolias como abedul, castaño, fresno o avellano. Coexisten con otras especies arbóreas como acebo, laurel, madroño, peral silvestre o incluso tejo. En las fragas también habitan numerosas especies de aves, anfibios, reptiles y otros mamíferos.

Tejón capturado mediante fototrampeo al atardecer en un claro de bosque caducifolio del PNFE (julio de 2017).

El fototrampeo se ha centrado en localidades situadas en teselas o manchas de fraga de diferente tamaño y distribución territorial en una superficie total que incluye otros hábitats de más de 30.000 hectáreas. Por tanto, dada la heterogeneidad espacial y fragmentación del paisaje típico gallego, existen sitios con diferente contribución a la conectividad funcional del hábitat forestal. Hasta ahora, las cámaras han aportado una valiosísima información sobre cómo se distribuyen estas especies de mamíferos tan esquivas, y nocturnas o crepusculares, en distintas fragas.

La Fundación Matrix desarrolla, dentro del Programa de Investigación Ecológica y Territorial (PIET) cofinanciado por el MAPAMA, el proyecto ECONECT en el PNFE para evaluar la conectividad funcional del bosque caducifolio, y su relación con la distribución de especies arbóreas y de mamíferos carnívoros. Esta investigación cuenta con el apoyo y autorización pertinente de la Dirección Xeral de Patrimonio Natural de la Consellería de Medio Ambiente e Ordenación do Territorio de la Xunta de Galicia.

Comadreja captada en un claro de un bosque mixto en el PNFE mediante fototrampeo (julio de 2017).

Para Javier Montalvo, Profesor de Ecología de la Universidad de Vigo y responsable de la Fundación Matrix, “esta investigación ecológica y sistemática es pionera en Galicia, y constituye una línea de investigación a fortalecer y desarrollar”. Apunta tres argumentos. Por un lado, afirma, “la conservación de ENP no puede hacerse a ciegas, necesita datos que constaten al menos la presencia de las especies que constituyen su objeto de conservación”. Por otro, continúa el investigador, “el fototrampeo se configura como una herramienta básica para el seguimiento del estado de conservación de los ENP”. “Hay muchas cuestiones sobre la ecología de los mesocarnívoros que ignoramos, entre otras su asociación a la calidad de hábitat en un paisaje humanizado, la influencia de las interacciones interespecíficas sobre su densidad poblacional o los factores que determinan su abundancia relativa a escala de paisaje”, explica.

Precisamente el proyecto del PIET aborda la conectividad funcional, un atributo del paisaje que expresa la respuesta de los organismos a la configuración espacial de un hábitat y los atributos de su matriz en el conjunto del territorio. En el área estudiada, el número, la superficie, la forma y la disposición de las teselas del hábitat forestal, junto con la capacidad de dispersión de los mesocarnívoros –que depende de su tamaño y la dinámica de sus poblaciones–, son determinantes de la conectividad del hábitat forestal. Este conocimiento ecológico y territorial es de interés para la toma de decisiones asociada a la gestión y conservación de ENP.

Ejemplo de bosque y matriz del paisaje del área de estudio. Fuente: PNOA (2014).

Voluntariado

Turón capturado mediante fototrampeo en un rodal de carballos en el entorno del PNFE (agosto de 2017).

El voluntariado ayuda. Rubén García, ambientólogo y voluntario de la Fundación Matrix considera que “existen pocas opciones de trabajo o voluntariado para estudiar los carnívoros; formar parte de un grupo de investigación con este cometido es muy enriquecedor para mí y es una oportunidad única para aprender sobre estas especies. El trabajo de campo es un placer y es donde realmente disfruto más con este estudio”.

“La estructura del paisaje puede afectar a la presencia de mesocarnívoros como zorro, gineta, marta u otros”, explica Daniel Sánchez, geógrafo e investigador de la Fundación Matrix. “Condiciona el número de individuos que pueden habitar una tesela, y la distancia que pueden recorrer en su interior, ya que no solo afecta a su distribución, sino también a la de sus presas o a la disponibilidad de frutos de los que también se alimentan”, añade. “El tamaño de las teselas importa ya que, por ejemplo, la comadreja necesita menos superficie de hábitat que la gineta, por lo que podría ocupar fragmentos de bosque más pequeños”, subrayando la conveniencia de una perspectiva geográfica. En cualquier caso, “aunque sabemos bastante de algunos factores potenciales de influencia a escala de microhábitat, sabemos muy poco de los factores a escala de paisaje o macrohábitat, y casi nada de forma empírica en Galicia”, concluye Daniel. El biólogo experto en Sistemas de Información Geográfica e investigador de la Fundación Matrix Ricardo Martínez añade “uno de los retos de este proyecto es conocer si la conectividad ecológica funcional del paisaje permite localizar áreas más propensas a detectar mesocarnívoros, ya que serían sus zonas más probables de paso y detección y, por tanto, indicadoras del uso real del hábitat forestal”.

Secuencia de imágenes nocturnas de marta y gineta sobre un tronco caído de un bosque mixto del entorno del PNFE obtenidas por fototrampeo (julio y agosto de 2017).

Además, existe una dimensión temporal. Un aspecto a destacar de los resultados obtenidos, es que la marta es una especie que parece tener un ritmo de actividad mucho más diurno que el resto de especies de mesocarnívoros presentes en la zona de estudio. El número de apariciones de día e incluso a mediodía de marta es mayor que el de otras especies, cuyas apariciones diurnas han sido casi inexistentes, como es el caso de gineta o tejón.

Finalmente, además de distintas especies de mesocarnívoros, el método de fototrampeo permite detectar la presencia y uso del hábitat por otras muchas especies presentes en el PNFE como por ejemplo corzo, ciervo, jabalí, roedores y multitud de especies de aves.

Corzo en una fraga.

La Fundación Matrix cuenta por tanto con una información pionera y valiosa de interés para ampliar el conocimiento ecológico general y sobre la distribución y riqueza de las comunidades de mesocarnívoros en el PNFE y Galicia.

No existen estudios científicos previos de similar alcance en el área estudiada. Esta investigación generará modelos espaciales de ocupación basados en la presencia de especies de mesocarnívoros considerando la probabilidad de detección de las especies, que presenta una variación intrínseca y entre sitios de muestreo.

Tamara Burgos, bióloga y coordinadora del Área de Conservación de la Fundación Matrix

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