04 Feb Más de mil adolescentes de Pontevedra aprenden mediante actividades innovadoras de teatro foro

TALLERES PREVENTIVOS DE VIOLENCIA DE GÉNERO

Más de mil adolescentes de Pontevedra aprenden mediante actividades innovadoras de teatro foro

 

Promover la igualdad de género en la adolescencia, prevenir la violencia machista y proporcionar herramientas para que las relaciones afectivo-sexuales características de esta etapa vital sean saludables, son metas educativas ineludibles. Más de 1.100 alumnas y alumnos, la mayoría entre 14 y 17 años, de centros educativos de la provincia de Pontevedra participaron con un eficaz aprendizaje en talleres de teatro foro desarrollados en el marco del Programa PROMUJER de la Fundación Matrix en 2019, subvencionado por la Diputación de Pontevedra y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

 

Según un riguroso estudio reciente, la provincia de Pontevedra presenta varias áreas con una alta prevalencia de violencia de género. De sus 13 partidos judiciales, Vigo –que comprende, Gondomar, Nigrán y Baiona, además del municipio homónimo– presenta la tasa de denuncias por violencia de género reciente más alta de Galicia, superior al 7‰ (siete denuncias de cada mil mujeres de 15 o más años). Otros partidos como Cambados, Ponteareas, Pontevedra y O Porriño presentan tasas de maltrato machista superiores al 5‰ y junto con Vigo, definen áreas con una situación grave o crítica. Contrastan con otros partidos como Tui, Redondela o Lalín, donde es menor del 3‰, y cuya situación de violencia de género es en deterioro o en observación.

Uno de los fines de la Fundación Matrix, además de estudiar la realidad territorial existente en cuanto a la violencia machista,  es promover la igualdad de género. Para cooperar con las políticas públicas de igualdad y prevención de la violencia de género, y gracias a una subvención de la Diputación Provincial de Pontevedra y a la ayuda del Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social vinculadas al Programa PROMUJER, que cuenta con la colaboración de la Universidad de Vigo, la Fundación Matrix ha desarrollado 37 talleres de teatro foro para adolescentes de 20 centros educativos situados en 18 municipios de Pontevedra, de los cuales la mitad son urbanos y el resto rurales.

La violencia de género en el ámbito de la pareja también se produce a edades tempranas. La educación es esencial para prevenir la violencia de género en la adolescencia. Más de 1.100 alumnas y alumnos de ESO y Bachillerato, la mayoría entre 14 y 17 años, participaron en estos talleres.

Taller en el Instituto de Educación Secundaria Illa de Tambo (Marín).

Para detectar cuál es el grado de conocimiento que tiene el alumnado sobre la violencia de género, esta actividad comienza con una encuesta previa al taller. Los resultados permiten detectar que alrededor de la mitad del alumnado no reconoce bien la existencia de desigualdad de género en varios aspectos de la sociedad. Aproximadamente el 60% desconoce la desigualdad en el acceso al empleo o a puestos directivos y alrededor del 40% no es consciente de la brecha salarial, o de las diferencias existentes en el reparto de tareas en el hogar, o de seguridad en la calle. Los chicos presentan un desconocimiento de la desigualdad muy superior a las chicas, una diferencia de 20 puntos porcentuales o más en muchos aspectos.

Precisamente, esta desigualdad en parte se asocia a la persistencia de ciertos estereotipos y roles en una fracción relevante de los adolescentes, aunque de forma minoritaria. Así, por ejemplo, alrededor del 20% del alumnado vincula agresividad o valentía con atractivo en chicos, y el 30% asocia los rasgos de afecto y comprensión a las chicas.

Una mayor proporción de chicas que de chicos de la franja de edad de 16 y 17 años, afirma haber vivido en su entorno situaciones de violencia de género, tales como menosprecios, denigraciones, controles de horarios y amistades, y privación de libertad. Por otra parte, y aunque los chicos la identifican de forma sistemática menos que las chicas, el reconocimiento de estas formas de violencia machista tiende a reducirse con la edad, y  alrededor del 20-30% no la reconoce a los 17 años de edad.

@porquemesaledelmismisimo

Opiniones del alumnado

Durante el taller de teatro foro se dan dos tipos de violencia de género entre la actriz y el actor, física y psicológica. Tras el taller, se lleva a cabo una segunda encuesta que permitió detectar, entre otras cuestiones, que el reconocimiento por el alumnado de la violencia psicológica fue del 97% y de la violencia física del 86%; además, llama la atención que las chicas reconocen ambas formas de violencia ligeramente más que los chicos (una diferencia de cuatro a cinco puntos porcentuales más).

Taller en el Instituto de Educación Secundaria Meaño (Meaño).

Actividades educativas innovadoras como la de este taller mejoran la comprensión de las características de las relaciones afectivo-sexuales saludables. Prueba de ello es que el alumnado participante en las mismas ha interiorizado como erróneas determinadas ideas generalizadas y creencias sobre el agresor, la víctima y la violencia de género. Así, rechazan mayoritariamente que el amor pueda cambiar a la pareja (88%); que el abuso sexual solo suceda fuera de la pareja (96%); que el abuso físico sea un hecho aislado en un momento de enfado (85%); o que el agresor sea un enfermo mental (82%). Sin embargo, solo el 59% rechaza que los celos puedan significar tener miedo a perder a su pareja, afirmación que aparece 12 puntos porcentuales más en las chicas que en los chicos.

Solo el 10% del alumnado opina que no hay influencia de factores culturales en la perpetuación de la violencia de género. Mas del 80% del alumnado considera que influye la trasmisión social de estereotipos entre sexos, o la superioridad del hombre sobre la mujer, y en menor proporción, de roles diferenciados entre hombres y mujeres.

 

Impacto del taller

Otro punto fuerte es que este taller exploró cómo reaccionarían las chicas y los chicos adolescentes ante un caso de violencia de género en su entorno. Después del taller, entre el 85% y el 89% del alumnado reaccionaría acertadamente ante la hipótesis de presenciar una agresión a una chica, mostrando su apoyo, comentando la situación a un/a profesional del centro educativo, aconsejando que deje a su pareja, o mostrando empatía sin juzgar.

Figura 1. Impacto de los talleres sobre la actitud del alumnado de descartar los celos como riesgo de violencia de género y la identificación de la violencia machista física y psicológica (actitudes o comportamientos de menosprecio o denigrantes). Porcentajes antes y después del taller.

La Figura 1 muestra el cambio significativo producido por el taller en conocimientos y actitudes asociados a la violencia de género, que fue evaluado mediante un test estadístico apropiado. A modo de ejemplo interpretativo, se ha usado la existencia de celos como actitud inadecuada en una relación interpersonal y un riesgo de violencia de género. Antes del taller, los chicos rechazan los celos en menor proporción que las chicas, pero tras el taller, el rechazo aumenta entre 30 y 40 puntos porcentuales, respectivamente, alcanzando una actitud mayoritaria en el 85-90% de los casos. Este aprendizaje eficaz es generalizado en todas las edades.

También hay un incremento discreto pero significativo, en la identificación de la violencia física en el alumnado de ambos sexos tras el taller. No obstante, antes y después del taller, los chicos la identifican peor que las chicas, siendo una actitud mayoritaria en el 98% de ellas y en el 95% de ellos. También existe un aprendizaje satisfactorio en todas las edades pero especialmente en el alumnado mayor de 16 años.

Existe un impacto directo del taller sobre la identificación de la violencia psicológica en las relaciones de pareja, referida a actitudes o comportamientos de menosprecio o denigrantes, que es la que más dificultades de reconocimiento presenta. Se produce un incremento relevante y significativo, aumentando ligeramente más en las chicas que en los chicos. Aunque afecta a todas las edades, el aprendizaje es particularmente provechoso en el alumnado de 16 o más años, que son precisamente los grupos de edad que menos reconocían este tipo de vejación antes del taller.

Se plantearon opciones de solución al problema de la violencia de género al alumnado de los centros educativos de Pontevedra. Entre ellas, algunas que no aprecian que la violencia machista sea un problema social sobre el que se debe actuar a nivel global, otras que la entienden como un problema estructural a resolver desde la raíz –la desigualdad de género–, y otras referidas a fomentar la denuncia o actuar ante el maltratador.

Figura 2. Valoración del alumnado sobre actuación ante la violencia de género. Se representa el porcentaje de respuestas afirmativas de cada opción.

La Figura 2 muestra que las opciones predominantes ante el maltrato machista son educar y sensibilizar sobre la igualdad de género (88%), o promover la igualdad en todos los ámbitos de la sociedad (83%). Un segundo grupo de medidas se refiere a actuaciones ante el maltratador (denuncia, educación o castigo), con un apoyo entre un 66% y un 74% del alumnado. Las opciones minoritarias, que subrayan la necesidad del taller, son considerar que la violencia machista es un problema privado que debe resolverse en el ámbito de la pareja (17%), y que no existen soluciones concretas y es algo inevitable (14%).

En esta temática, existen diferencias entre sexos. En todos los casos en que la violencia de género se reconoce como un problema social sobre el que hay que actuar, ellas están más representadas que ellos, entre cinco y 12 puntos porcentuales (Figura 2). Las chicas tienen más clara la opción de intervención. Por el contrario, los chicos superan a las chicas en ocho y 12 puntos porcentuales, respectivamente, en las opciones minoritarias que consideran la violencia machista un asunto privado a resolver en el ámbito de la pareja o que es inevitable y no existen soluciones concretas.

Una autovaloración del alumnado referida al aprendizaje de los contenidos del taller evidencia su satisfacción e impacto positivo. El 89% opina que ha sido útil para desarrollar relaciones saludables, 11 puntos más en ellas (88%) que en ellos (77%). El 70% del alumnado declara que es útil para identificar prácticas de abuso psicológico o violencia física, seis puntos más en ellas (73%) que en ellos (67%). El 65% lo considera valioso para identificar cómo los factores socio-culturales (roles, estereotipos, diferencias entre sexos) influyen sobre la violencia machista, una opinión igual de común en ambos sexos. Un 55% declara que el taller proporciona herramientas para reaccionar ante una situación de violencia machista, sin aparecer tampoco diferencias entre sexos.

El 95% del profesorado considera muy satisfactorio el taller (el 86% otorga la máxima puntuación, y el 9% la puntuación inmediatamente inferior), el resto o no sabe o no contesta. Entre el 68% y el 98% otorga la máxima puntuación a los 10 ítems pedagógicos considerados. Si se consideran las dos puntuaciones más altas, el 100% del profesorado otorga alta valoración a la capacidad del taller para motivar al alumnado, su claridad de exposición, al dominio técnico de la actriz y el actor –organizativo y de ejecución–, y también a la relevancia de incorporar al currículo educativo propuestas pedagógicas de fomento de la igualdad de género y de prevención de la violencia machista en la adolescencia. El 98% del profesorado otorga alta valoración a la consecución de los objetivos pretendidos por el taller, a sus contenidos, y a su utilidad para el alumnado. El 100% del profesorado considera interesante realizar el taller en el próximo curso académico.

El éxito del taller se debe a la metodología de teatro foro, ya que al crear un clima participativo y reflexivo genera un impacto clave para modificar conductas, adoptar relaciones emocionalmente saludables y tomar conciencia de la implicación social en los casos de violencia de género a cualquiera edad. Integrar la dimensión emocional y motivar el desarrollo de actitudes apropiadas, subraya su extraordinario valor como recurso educativo.

Las medidas de educación están reconocidas de forma explícita en el Pacto de Estado en materia de Violencia de Género. Los talleres preventivos de la violencia machista constituyen un servicio educativo valioso que la Fundación Matrix presta a centros educativos y Ayuntamientos. La Fundación Matrix ha desarrollado 240 talleres de prevención de la violencia de género en 2019 gracias a subvenciones públicas y patrocinio privado, además de en la provincia de Pontevedra, en las otras tres de Galicia, en Cataluña y la Comunidad de Madrid, beneficiando a alrededor de 8.000 alumnas y alumnos. La Fundación Matrix desea continuar prestando este servicio en 2020, extendiendo el ámbito de intervención a otros municipios y comunidades autónomas que apoyen su labor educativa.

igualdad@fundacionmatrix.es

Artículo divulgativo de resultados del Programa PROMUJER, subvencionado por la Diputación Provincial de Pontevedra y el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

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Impacto educativo de talleres sobre violencia de género

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