28 Oct Modelo predictivo de la violencia de género en España

Modelo predictivo de la violencia de género en España

La prevalencia de la violencia de género es muy variable en España. Usando una base de datos de la Secretaría de Estado de Seguridad del Ministerio del Interior, el equipo de investigación de la Fundación Matrix ha construido un modelo predictivo de la violencia machista basado en variables de tipo demográfico, económico y ambiental. Este modelo identifica los factores de riesgo socio-territorial que explican la variabilidad geográfica de esta violencia de forma razonablemente satisfactoria. Conocer dónde y por qué puede haber más víctimas de violencia de género es muy relevante para la prevención y en particular, para la planificación de los recursos y servicios institucionales implicados en la lucha contra este tipo de violencia, especialmente policiales y de intervención temprana.

 

Cada día alrededor de 370 mujeres son víctimas de violencia de género en España, según las denuncias registradas por el Consejo General del Poder Judicial. En este sentido, el Pacto de Estado en materia de Violencia de Género promueve en su Sexto Eje, el conocimiento sobre las formas, incidencia, causas y consecuencias de este tipo de violencia contra las mujeres para contribuir de forma eficaz a su erradicación. Además, mapear estos hechos delictivos permite obtener un conocimiento muy útil para aplicar políticas de intervención más eficaces, ya que los mapas expresan la variabilidad geográfica de la violencia de género, –y otros hechos delictivos– y facilitan su visualización como fenómeno social que depende de las condiciones presentes localmente. A través de los mapas afloran realidades que otros métodos no consiguen dilucidar y ayudan a atajar y reducir esta lacra social.

En este ámbito, el Programa PROMUJER de la Fundación Matrix, subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social y realizado con la colaboración de la Universidad de Vigo, ha estudiado los patrones geográficos y las tendencias temporales de la violencia machista en España a escala de partido judicial. También ha examinado cómo son las víctimas de la violencia de género.

Se ha usado una base de datos de más de 140.000 denuncias presentadas ante el Cuerpo Nacional de Policía y la Guardia Civil relativa a mujeres víctimas de violencia de género por parte de su pareja o expareja en 197 municipios de al menos 30.000 habitantes de España. La Secretaría de Estado de Seguridad (Ministerio del Interior) facilitó esta base de datos para un periodo de cinco años (2013-2017; no incluye datos de los territorios con policía autonómica, Cataluña y País Vasco). Se ha calculado la tasa anual promedio de denuncias como indicador estadístico empírico de la proporción de mujeres de 15 años o más que sufren esta violencia (en adelante, tasa de violencia de género), usando el municipio como unidad territorial de evaluación de la violencia machista. Por tanto no considera –por ausencia de datos– la cifra negra de criminalidad de este delito.

Calle Grande de Adeje (Tenerife), el municipio de más de 30.000 habitantes con la tasa más alta de violencia de género en el periodo 2013-2017. Alrededor del 50% de su población es de origen extranjero. Fuente: Google Earth.

Esta investigación científica se realizó considerando una triple perspectiva: de género, holística y criminológica. La perspectiva de género se refiere a un análisis que no enfoca a la víctima o al agresor en un marco de roles o estereotipos culturales predeterminados, sino como eventos empíricos que suceden a personas en poblaciones de un ámbito territorial concreto.

La perspectiva holística o sistémica considera la tasa de denuncias en un contexto social, cultural y ambiental, como una variable poblacional y una realidad epidemiológica. Incluye su posible asociación espacial a factores de riesgo ambiental o contextual que la pueden explicar.

Finalmente, la perspectiva criminológica aborda la prevalencia del hecho de violencia de género denunciado como una conducta variable en el territorio, y que debe ser objeto de prevención e intervención social, institucional y policial.

Figura 1. Variabilidad de la tasa de violencia de género en los municipios de más de 30.000 habitantes de la Comunidad de Madrid. Promedio 2013-2017. Fuente: Secretaría de Estado de Seguridad e INE.

 

Variabilidad municipal de la violencia machista

Existe una alta variabilidad de la tasa de violencia de género entre los municipios de España, aunque sin un patrón geográfico claro. La prevalencia de violencia machista más alta se observa en dos municipios insulares, Adeje (Santa Cruz de Tenerife) con un 9,5‰, e Ibiza con un 8‰. Por el contrario, los municipios de Tres Cantos, Madrid y Pozuelo de Alarcón presentan las menores tasas, entre cinco y nueve veces inferiores a las más elevadas mencionadas, con valores comprendidos entre 1,1‰ y 1,5‰ (Figura 1).

Un 7,5% de los municipios, presenta una tasa de violencia de género extrema, igual o superior al 6‰, concentrado principalmente en Canarias (Figura 2), así como en las provincias mediterráneas de Alicante (Benidorm), Málaga (Torremolinos y Benalmádena) y Almería (Roquetas de Mar y El Ejido). Alrededor de un 20% de los municipios presenta una tasa alta, entre 4‰ y 6‰, predominando en provincias costeras de Andalucía y Comunidad Valenciana. El 68% muestra una tasa moderada (entre 2‰ y 4‰), y solo un 5% una tasa baja (inferior al 2‰).

Figura 2. Variabilidad de la tasa de violencia de género en los municipios de más de 30.000 habitantes de Canarias. Promedio 2013-2017. Fuente: Secretaría de Estado de Seguridad e INE.

 

Factores de riesgo de violencia de género

La violencia contra la mujer tiene numerosas conceptualizaciones y explicaciones teóricas basadas en atributos individuales, por ejemplo, la normalización de estereotipos o roles de género, o las circunstancias familiares y relaciones sociales de la víctima. Sin embargo, se reconoce que la influencia de estos condicionantes puede depender de factores situacionales o contextuales, que determinan su diferente expresión epidemiológica espacial. A este respecto, resulta muy valioso contar con un enfoque criminológico y práctico para su comprensión, como el que se aplica en el Programa PROMUJER. En este Programa se han considerado ocho variables cuantitativas de diferente naturaleza (demográfica, económica y ambiental) como posibles factores socio-territoriales determinantes de la tasa de violencia de género.

Figura 3. Asociación entre violencia de género (tasa anual promedio de denuncias del periodo 2013-2017) y proporción de población extranjera en municipios de 30.000 o más habitantes de España. La línea expresa la tendencia de ajuste a un modelo lineal. Fuente: elaboración propia desde datos de la Secretaría de Estado de Seguridad y del INE.

 

El modelo predictivo construido que integra determinadas variables es razonablemente satisfactorio, ya que explica el 66% de la variabilidad geográfica de la tasa de violencia de género.

Se basa en tres variables como factores de riesgo socio-territorial: una demográfica, la proporción de población de origen extranjero, que muestra una asociación positiva moderada y significativa con la tasa de violencia de género, si se considera de forma aislada (Figura 3); otra socio-económica, la renta disponible anual total municipal (estimada desde el promedio de 2015 y 2016); y finalmente una de tipo ambiental, la temperatura media anual (promedio espacial, estimada mediante modelización desde datos de la AEMET).

Renta y temperatura muestran una asociación negativa y positiva, respectivamente (Figura 4). Así por ejemplo y en promedio, un incremento de la proporción de población extranjera en alrededor del 9% y de la temperatura media anual de 3,5ºC, se asocian a que una mujer más por cada mil sufra violencia de género.

Por tanto, los municipios con poblaciones con una mayor proporción de extranjeros, menos renta total municipal y más cálidos presentan un riesgo global más alto de violencia de género. La contribución de estos factores al modelo coincide con el orden de exposición descrito.

Figura 4. Asociación entre violencia de género y (a) renta disponible anual total municipal, y (b) temperatura media anual. Las líneas expresan la tendencia de ajuste a un modelo lineal o potencial. Ver leyenda de Figura 3. Fuente: elaboración propia desde datos de la Secretaría de Estado de Seguridad, del INE y la AEMET.

Una relación similar entre violencia machista y temperatura ya se había observado a nivel de partido judicial en España por la Fundación Matrix. Sin embargo, la evidencia empírica de la contribución de los otros factores de riesgo para explicar conjuntamente la violencia machista a escala municipal en España es novedosa. Su relevancia criminológica para definir hotspots o puntos calientes de violencia de género a nivel municipal es indudable.

En concreto, es interesante para predecir esta violencia y la intervención policial, además de para planificar las acciones de educación y sensibilización sobre la misma. Es posible así establecer planes estratégicos más eficaces y dotar de más recursos locales a las zonas donde son más necesarios.

Por otra parte, hay que tener presente que la asociación estadística entre la tasa de violencia de género y la proporción de población extranjera es compleja. No implica que existan más víctimas o agresores de origen extranjero, ni que exista una relación causal directa. Probablemente es resultado de varios factores socio-culturales y socio-demográficos relacionados con el origen e identidad cultural de la población inmigrante y su distribución territorial, que es heterogénea en España.

Además, hay que tener en cuenta que en determinadas áreas hay inmigración o residencia de jubilados europeos. La población extranjera está concentrada en la Comunidad de Madrid, Comunidad Valenciana, Andalucía y Canarias, entre otras. En promedio, esta población en España en el periodo 2013-2017 es alrededor del 10% del total, representando el conjunto de la población de origen africano, iberoamericano y asiático alrededor del 45% de la población extranjera residente en nuestro país.

La identidad cultural y religiosa, o las prácticas tradicionales de sus lugares de procedencia, pueden contribuir de forma desigual a la manifestación de la violencia de género. Además, gran parte de la población inmigrante presenta habitualmente condiciones socio-económicas más desfavorables que la autóctona, por un mayor desempleo y menores ingresos. Por tanto, una alta proporción de extranjeros puede estar asociada a condiciones de mayor desigualdad social o pobreza.

No obstante, la realidad indica que el colectivo de mujeres extranjeras es más vulnerable, ya que en España aproximadamente una de cada tres denuncias por violencia de género procede de una víctima extranjera –aunque solo el 66% de los agresores de estas mujeres es de origen extranjero–, y una de cada tres mujeres víctimas mortales por violencia de género en España nació en otro país.

La relación inversa entre la disponibilidad de recursos económicos a nivel municipal y la tasa de violencia de género sugiere que el contexto socio-económico local es un factor de riesgo socio-territorial de esta violencia. Este contexto, tanto en las familias como en otras relaciones de pareja, podría estar asociado, entre otras causas, al estrés producido por la insuficiencia o falta de recursos dentro del hogar. Las circunstancias limitantes del grado de bienestar económico en las parejas, los bajos ingresos o el desempleo masculino en las parejas, o indicadores sociales de vulnerabilidad son conocidos factores de riesgo individual de violencia de género.

El clima también se revela a escala municipal como un factor de riesgo de violencia de género, debido a las diferencias de casi 10ºC en la temperatura media anual entre los municipios estudiados (Figura 4). Esta relación se había observado a escala de partido judicial. Cuando el clima es más cálido aumenta la tasa de violencia de género. Esto es consistente con la asociación entre temperatura ambiental e incremento de calor excesivo, generador de estrés e incomodidad desencadenante de la motivación y el comportamiento agresivo y, por tanto, es un factor de riesgo ambiental de este tipo de violencia. Así por ejemplo, el riesgo de feminicidios aumenta por las olas de calor, en la Comunidad de Madrid al superar el umbral de 34ºC.

@porquemesaledelmismisimo

El modelo predictivo obtenido nos informa además de qué variables no son relevantes cuando se analizan con los factores identificados. La densidad poblacional, la edad poblacional media, los ingresos medios por persona, o el nivel educativo poblacional son variables que no explican las diferencias de tasa de violencia de género entre los municipios de España.

El maltrato machista es un fenómeno complejo y multicausal. Aunque los factores de riesgo socio-territorial identificados son determinantes de la variabilidad geoespacial de la tasa de violencia de género, probablemente contribuyen otros factores, tanto de tipo socio-territorial, individual (psicológico, actitudes, creencias o experiencias familiares), como de relaciones interpersonales, ya sea directa o indirectamente. Una de las limitaciones del alcance del modelo predictivo construido es la existencia potencial de diferencias territoriales en la presentación de denuncias, es decir, la cifra negra –víctimas no conocidas, bien porque no llegan a interponer la denuncia o bien porque ni siquiera identifican que han sido víctimas al no resultar la conducta ilícita tan fácilmente identificable como pudiera ser una agresión física directa–, la suma de estos dos conglomerados de datos ocultos  podría determinar una tasa de violencia similar, inferior o superior a la registrada, e incluso revelar patrones y hábitos de denuncia diferencial a nivel territorial interesantes para la acción social institucional.

La identificación de los factores de riesgo de violencia de género es muy importante para las políticas públicas de prevención y el diseño de protocolos de intervención policial. Disponer de un modelo predictivo de la violencia de género como el que ofrece la Fundación Matrix es una herramienta criminológica muy útil para las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado y en particular, para los municipios y su policía local.

Julia F. Porritt, Criminóloga, Investigadora de la Fundación Matrix.

Dr. Enrique Ruiz Labrador, Experto en Sistemas de Información Geográfica y Análisis Espacial, Responsable de I+D Geoespacial de la Fundación Matrix.

Dr. Javier Montalvo, Profesor de Ecología de la Universidad de Vigo y Director de la Fundación Matrix.

igualdad@fundacionmatrix.es

Artículo divulgativo de resultados del Programa PROMUJER, subvencionado por el Ministerio de Sanidad, Consumo y Bienestar Social.

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